Los pediatras han señalado, que su ejercicio es favorable para el desarrollo de la motricidad y la coordinación. Además, contribuye al fortalecimiento y la tonificación de los músculos en los niños.
El tennis supone una rutina completa de ejercicios, que estimularan la capacidad aeróbica, la velocidad, la agilidad y los reflejos del alumno, con el correr de las clases.
Nota aparte merecen los beneficios psicológicos. Desde el inicio, la práctica del tennis refuerza la disciplina y la voluntad, por alcanzar las metas propuestas.
La competitividad es inculcada al niño, de manera íntegra, sin olvidar sus principios éticos. La constancia reforzará la autoestima del niño y aprenderá a valorar el trabajo y el esfuerzo.

